Este programa intenta aportar al aumento de la solidaridad en zonas de escasos recursos económicos y que luchan, día a día, para enfrentar la complicada situación social que les ha tocado vivir.
El crecimiento de la solidaridad entre los integrantes de una comunidad, con serios problemas alimentarios para sus niños, se basa en gran medida, en un proceso espontáneo y auto-generado por los mismos sectores que más sufren las consecuencias de la pobreza.
En general, quienes organizan estos comedores poseen una clara conciencia de las necesidades comunes pero los medios de que disponen son muy escasos y son individuos que contribuyen con trabajo y recursos a las tareas solidarias. |